miércoles, 27 de febrero de 2008

Hastío politico

Y eso que acaba de empezar la campaña electoral...
Nunca me he considerado un deboto de la política , pero me gusta estar enterado de lo que sucede en mi país y en el mundo, y para ello y poder comprender muchas otras cosas que pasan en este nuestro planeta es imprescindible seguir un poco este mundo.

Sin embargo me repugna el cariz que ha tomado este mundo en España, no solo por el bipartidismo reinante que ya de antemano deja la elección del gobierno entre únicamente dos aspirantes, sino del clima de ofensa y agresividad que se respira en las tribunas y en las calles.

En cierto modo se mantiene esa España dividida en dos partes de la guerra civil, solo que ahora los dos bandos son PSOE y PP. El clima de enrarecimiento llega a tales extremos que se abuchea o se intenta agredir a representantes políticos cuando van a exponer sus programas e ideas en universidades; que son , supuestamente , los lugares por excelencia donde respetan la libertad de expresión, el debate y la pluralidad de ideas.

Parte de la culpa de este enfrentamiento se debe , como ya he dicho, al sistema bipartidista reinante; debido al cual las posturas de ambos bandos se radicalizan , al igual que las de los partidos "menores" que se sienten frustrados sabiendo su escaso peso en el gobierno y esperanzados en posibles empates en las urnas que los conviertan en piezas claves del juego.

Los debates , que por cierto en España llevaban mas de dos legislaturas sin realizarse, se han transformado en un disparate de "ofertas" y "contraofertas" en materia social y económica ; y en un constante lapidamiento entre ambos contendientes con innumerables datos de macro y micro economía que resultan incompresible para la mayor parte de los electores.

Con todo esto para mi se ha perdido la ilusión y la credibilidad en los políticos , en un país donde solo importa gobernar al precio que sea , donde los triunfos se miden con números , donde la espontaneidad se ha perdido y hasta los gestos mas nimios están es meticulosamente estudiados ¿ Es posible mantener la ilusión o el interés ?

De momento yo he sido incapaz de aguantar mas de diez minutos el primer debate entre Zapatero y Rajoy, apagando de muy mal humor la televisión porque me resultaba insoportable escuchar y ver ese teatro en el que no cabía preguntas espontaneas de periodistas o de la gente de la calle, ¿Solo podemos oir lo que quieren contarnos? ¿Tienen miedo de las preguntas de los que nos partimos la espalda de lunes a viernes? Sí , esos que tanto unos como otros se vanaglorian de proteger y velar.

En fin lo que decía en el título , hastío político ¿Tiene solución?

Un saludo a todos y gracias por leerme

4 comentarios:

leydhen dijo...

(He vuelto, he vuelto... )

Si te sirve de algo, no eres el único hasta las narices. Yo pasé también (y pasaré) del debate del pasado lunes. No me dió la gana de perder el tiempo. Al día siguiente consulté los periódicos más importantes en la red, para hacerme una idea, y me bastó y sobró.

Eso sí, yo voy a votar. No sé a quién, pero yo voto. Aunque sólo sea porque es un derecho que se nos negó durante mucho tiempo y yo pienso hacer uso de él hasta gastarlo :p

triki dijo...

Leydhen:
Me alegro de volver a verte por aquí se te echaba de menos :D.
Yo también pienso votar aunque sea en blanco, y porque nos se puede votar en negativo que sino...
Un abrazo muy grande no te ausentes tanto... aunque yo tampoco soy ejemplo últimamente jejeje

nora dijo...

Bueno, sobre la política de España no puedo decir nada, pero con los políticos pasa lo mismo en Japón. ¿Por qué son todos iguales en la mayor parte del mundo?
Ya tenemos a Leydhen de vuelta, de verdad que se la echaba de menos ;)
Besitos :)

triki dijo...

Nora:
Gran pregunta esa de porqué son iguales los políticos en todo el mundo quizás un día en tu blog ( que tiene bastante mas audiencia que el mio :P) puedas crear un foro de debate sobre esto aunque entonces puede que se desate la mayor polémica jamás liberada jajaja y es que hablando de política nada bueno puede salir...
¿Sera que el poder o el ansia del mismo desata nuestros más bajos instintos?